La atrofia vulvovaginal (AVV) es una condición común en mujeres a partir de la menopausia, caracterizada por resequedad, molestias, dolor durante las relaciones sexuales e incluso alteraciones en la vida social y laboral. A pesar de que se estima que hasta el 70 % de las mujeres pueden tener síntomas no acuden a consulta médica, lo que convierte a la AVV en un problema de salud poco visibilizado.
Los cambios hormonales, especialmente la disminución de estrógenos, afectan la mucosa vaginal y reducen la lubricación natural. Aunque suele asociarse con la menopausia, también puede presentarse en mujeres con insuficiencia ovárica prematura, tras ciertos tratamientos médicos o durante la lactancia.
Los síntomas más reportados incluyen resequedad vaginal (hasta en 8 de cada 10 mujeres), molestias (57 %), dolor en las relaciones sexuales (35 %), picazón (28 %), ardor (26 %) e incluso incontinencia urinaria (6 %). Estos signos pueden variar en intensidad y tienden a aumentar con la edad y el tiempo desde la menopausia.

“La AVV no solo impacta la salud física, también puede afectar el bienestar emocional y las relaciones personales”, explica la Dra. Imelda Hernández Marín, especialista en ginecología endocrina. “Es importante que las mujeres reconozcan los síntomas y se acerquen a su médico para recibir orientación y tratamiento”.
La atrofia vulvovaginal (AVV) tiene un impacto directo en la calidad de vida de las mujeres. Estudios clínicos señalan que más de siete de cada diez reportan afectaciones en su satisfacción sexual, dos de cada tres en la espontaneidad, cuatro de cada diez en el disfrute general de la vida y una tercera parte incluso en el sueño. Estos síntomas, aunque comunes, suelen permanecer invisibles y poco atendidos.
La evidencia científica ha mostrado que el ácido hialurónico, acompañado de antioxidantes como las vitaminas A y E, puede favorecer la hidratación, la regeneración tisular y la protección de la mucosa vaginal. “Estos hallazgos abren nuevas perspectivas para el abordaje de la AVV, más allá de los tratamientos hormonales tradicionales”, puntualizó el Dr. Andrea Genazzani, referente mundial en endocrinología ginecológica.
En México, Armstrong Laboratorios ha impulsado la educación médica continua y la difusión de información sobre esta condición, con el objetivo de fortalecer el diálogo entre pacientes y profesionales de la salud. Romper el silencio alrededor de la salud íntima femenina no solo protege el bienestar físico, también devuelve confianza y plenitud a la vida cotidiana de millones de mujeres.


