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La amenaza militar, la línea del fin del mundo… / Por Lucía Deblock

Que Estados Unidos (EEUU), haya amenazado a Irán con un ataque militar tal vez no signifique mucho, porque a lo largo del tiempo hemos sido testigos de esas amenazas, una y otra vez. Pero tras la Guerra de los 12 días, las intenciones de los norteamericanos tomaron un cariz diferente: ahora quieren derrocar al régimen del Ayatolá, buscan aniquilar a la República Islámica de Irán y eso, por sí mismo, es un cambio sustancial.

Sin embargo, tras la guerra en respuesta a las agresiones de Israel, los persas se tomaron muy en serio su papel disuasivo y consiguieron un cambio en la percepción que el mundo y sus enemigos tienen sobre ellos. En tan solo 12 días, lograron derribar el mito de que la cúpula de hierro israelí era impenetrable y ese logro fue producto de inteligencia militar y economía de recursos.

Por eso, desde entonces, los norteamericanos y sus aliados han intentado reiteradamente incendiar el país con protestas, asesinatos públicos masivos, devaluaciones, guerras digitales y todos los elementos que componen las guerrillas de hoy en día; no sin daños, habrá que precisar, pero los persas tomaron el control y el país volvió a una tensa calma que les permite operar con cierta holgura.

Ahora las negociaciones entre ambos países se ven al borde del precipicio, debido a la enorme desconfianza entre ellos. Que se permita o no otra inspección de la OIEA es básicamente el pretexto que provoca las reuniones en Omán, pero ambos bandos saben lo que está en juego. Mientras tanto, en el Estrecho de Ormuz, la Guardia Revolucionaria iraní ha realizado ejercicios navales con fuego real y realizó incautaciones, algunos hablan de más de un millón de litros de petróleo, pero los datos oficiales reportan al menos tres incautaciones alegando contrabando de combustible.

Basta ver las declaraciones de la cúpula israelita para darse cuenta que se asumen como el primer blanco en la lista de objetivos militares iraníes, parecen ratones atrapados. Eso también lo saben en la oficina oval, así que todo se está moviendo con precaución extrema. Tal vez, a eso responda que el portaviones y los tres destructores gringos más cercanos a la zona de conflicto, se mantengan a mas de 1000 millas náuticas de distancia. Según explica Lawrence Wilkinson (coronel retirado de la US Army) esas 1000 millas son una línea imaginaria que los versados en guerras navales asumen como distancia de seguridad, porque todos saben que el primero en traspasarla es porque tiene una orden de ejecución oficial.

Algunos analistas sostienen que Israel está presionando a los norteamericanos para que ataquen Irán y quitarse la diana de la frente, pero no todo es tan fácil, sobre todo después de que muy recientemente se ha formalizado el Tratado de Asociación Estratégica Integral entre Irán y Rusia y eso representa otros retos que involucran a la potencia más grande del mundo en cuanto a desarrollo de armas de última generación. Y, a pesar de que Rusia ha ganado en toda regla, está atascado en la fase final de la guerra en Ucrania, lo que le dificulta hacer presencia en otros sitios del planeta donde la guerra de disuasión está en curso. Se sabe que Rusia tiene cerca de 1,600,000 reservistas listos y que su movilización es cuestión de tiempo y estrategia; con un poco de suerte, sólo el número de efectivos podría resultar suficientemente persuasivo.

Y el caos interior también cuenta y puede provocar movimientos telúricos en lo global, para distender lo interno. Por más que PoliticFact haya negado consistentemente la influencia de la mafia judía en las decisiones políticas de EEUU, todos conocemos a la mayor benefactora de Trum, se trata de Miriam Adelson, una judía que financió casi por completo la segunda campaña de Trump y con quien cuenta indiscutiblemente para las elecciones de medio término, a realizarse en un no tan lejano noviembre del 2026. Sin embargo, el escándalo Epstein sigue arrojando información deleznable, nombres de personalidades que, cada vez más, ponen en jaque el sano ejercicio de Trump en el poder. Ahora mismo, se están discutiendo los términos en que los Clinton van a declarar en audiencia pública, con cámara encendida. Seguramente las conexiones a develarse podrían incomodar a algunos viejos amigos de la cúpula.

Y bueno, lo europeos siguen con sus estridencias y discursos reciclados. Recientemente la inteligencia inglesa “reveló” en uno de sus principales diarios que, según sofisticadas técnicas de investigación, las cuales no pueden ser desveladas por razones de seguridad, todo indica que el escándalo de la liga Trump-Epstein-Rothschild está siendo azuzada desde Rusia, es decir: Putin tienen la culpa.

En todo caso EEUU no ha atacado aun, por lo que todo es posible, incluso la paz.

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