Comenzó la cuaresma y con ello, la tradición de la vigilia, es decir, la práctica de evitar el consumo de carne, especialmente de res, bovino, cabra, cerdo, etc.
Con ello, el interés en consumir productos sin cárnicos toma mayor relevancia, como el caso de ensaladas, pastas o guisados con pollo o mariscos.
En este sentido, el gusto por platillos como mojarras al mojo de ajo, filetes de huachinango, sopa o coctel de camarón registran alta demanda.
Precisamente, el consumo de productos como pescado, pulpo, ostiones, jaiba y camarón registra su mayor demanda en Cuaresma y, especialmente, en Semana Santa.

En este punto, la aportación nutricional del camarón, por ejemplo, es muy importante. De acuerdo con la Comisión de Pesca del Estado de Michoacán (COMPESCA), los camarones son una excelente fuente de proteína magra, baja en calorías y grasas, ideal para dietas saludables. En 100 gramos de camarones cocidos obtienes aproximadamente 99-112 calorías, 21-24 gramos de proteína, menos de un gramo de grasa y nutrientes esenciales como selenio, vitamina B12, hierro y Omega-3, aunque son altos en colesterol.
En materia económica, resulta que, según información de la Secretaría de Agricultura, México es un productor líder mundial de camarón, al ubicarse generalmente entre los primeros siete lugares, con una producción que suele superar las 200 mil toneladas anuales, impulsada mayormente por la acuacultura, en donde se genera el 80 por ciento. Sinaloa y Sonora encabezan la producción nacional de este crustáceo, destacando el camarón blanco del Pacífico como la especie más importante.

Y derivado precisamente del alza que registra la demanda en esta temporada da Cuaresma, los precios de camarón suelen observar importante volatilidad, razón por lo que resulta oportuno evitar compras impulsivas y mejor comparar costos y calidad para evitar gastos innecesarios que pudieran lesionar la economía familiar.
En este sentido, de acuerdo con datos del programa Quién es quién en los precios de la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO), resulta que el kilo de camarón sin marca, tipo coctelero tiene un costo de 146 pesos en el WalMart localizado en Calzada de las Bombas y avenida Rancho San Lorenzo, mientras que en el Mega Soriana de San Jerónimo Lidice tiene un precio de 239 pesos, lo que implica una diferencia de 93 pesos, equivalente a 67 por ciento.
Otro ejemplo es el camarón seco (básico para la preparación de romeritos, otro platillo típico en esta temporada); el cual, en presentación de 200 gramos de la marca Barajas se puede conseguir en 96 pesos en el Hipermercado Soriana de Avenida Prolongación, mientras que en el Mega Soriana de Calzada de Misterios tiene un precio de 129 pesos, es decir 33 pesos (34 por ciento); más caro que la primera opción.

Por lo anterior, resulta evidente la necesidad de evitar compras impulsivas y ejercer un consumo inteligente para procurar la economía familiar.


