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Llama CNA a realizar análisis técnico integral en fábricas de cerdo de Yucatán ante críticas del relator de la ONU / Por Alicia Valverde

La cúpula agropecuaria reconoce que existen retos ambientales que debe atender el sector porcícola con seriedad y responsabilidad

Ante las declaraciones recientes del Relator especial de la ONU sobre sustancias tóxicas y derechos humanos, Marcos Orellana, quien señaló que las fábricas de cerdos en Yucatán han aumentado “de manera descontrolada y exponencial”, generando emisiones que afectan al medio ambiente y los derechos de las comunidades, el Consejo Nacional Agropecuario (CNA) llama a realizar un análisis técnico integral

El Relator especial del organismo internacional en su Declaración de cierre de misión, que concluyó el 20 de marzo pasado, expuso que “hay quinientas fábricas de cerdos en las inmediaciones de las tierras y territorios de los pueblos indígenas, que generan significativas emisiones atmosféricas de metano…” y “la mayoría de estas operaciones industriales carecen de autorizaciones ambientales y generan tremendas cantidades de excretas y aguas contaminadas con hormonas y antibióticos. Son fábricas que van desde los 50 mil cerdos, las que han sido levantadas sin consulta en comunidades de alrededor de 1,500 personas habitantes”.

La cúpula agropecuaria considera que dichos planteamientos no incorporan un análisis integral sustentado en evidencia técnica y científica, ni un diálogo directo con el sector productivo, lo que limita una valoración objetiva de actividades estratégicas para el desarrollo económico, social y alimentario del país.

“El sector ha avanzado de manera sostenida en la adopción de prácticas de producción responsable, mediante la incorporación de tecnologías para el tratamiento de aguas, manejo de residuos, uso adecuado de plaguicidas y sus envases, bioseguridad, eficiencia en el uso de recursos naturales y conservación ambiental”, explicó en un comunicado el CNA.

Además, agregó, mantiene esquemas de colaboración con autoridades, academia y comunidades, orientados a fortalecer la sustentabilidad de sus operaciones.

Sugieren mejora continua de las prácticas productivas

De igual modo, empresas con presencia en la región reflejan un compromiso con el desarrollo sostenible, a través de la generación de empleo, la implementación de programas comunitarios y la inversión en innovación, investigación y protección ambiental, en estricto apego a la normatividad vigente.

No obstante, el CNA reconoce que existen retos ambientales que deben atenderse con seriedad y responsabilidad; sin embargo, subraya la importancia de evitar generalizaciones que no reflejan la complejidad, diversidad y avances del sector, ni contribuyen a la construcción de soluciones efectivas y basadas en evidencia.

En este sentido, el Consejo hace un llamado a fortalecer un diálogo abierto, técnico y constructivo, que permita avanzar en la mejora continua de las prácticas productivas, bajo una visión equilibrada que reconozca tanto los desafíos como las aportaciones del sector agroalimentario.

El CNA reitera su disposición para colaborar con autoridades nacionales, organismos internacionales y todos los actores involucrados, con el objetivo de seguir impulsando una producción sustentable, responsable y alineada con los más altos estándares ambientales y sociales.

Piden que la evaluación se base en evidencias verificable

Por su parte, representantes de la industria porcina expresaron que “es indispensable que cualquier evaluación sobre nuestra actividad se base en evidencia verificable, diferenciación entre niveles de cumplimiento y un análisis objetivo de las condiciones específicas de cada unidad productiva”. 

La Organización de Porcicultores Mexicanos (Opormex), asegura que “en México, miles de unidades de producción operan bajo marcos regulatorios establecidos y han avanzado de manera significativa en la incorporación de tecnología, procesos de tratamiento y mejores prácticas ambientales, además, mantenemos un diálogo con autoridades ambientales federales, estatales y municipales, siendo los primeros en promover las buenas prácticas y la transparencia, tal como consta en los ejes estratégicos de la Visión 2035 y en el Plan México para la Porcicultura”.

“La descarga continua de desechos nocivos en cuerpos de agua de recarga de los mantos acuíferos especialmente dentro del Anillo de Cenotes -sitio protegido por el Convenio de Ramsar- afecta de manera adversa los derechos de las comunidades, dijo Marcos Orellana.

La Opormex expresa “preocupación por el uso de conceptos y generalizaciones que no reflejan la complejidad ni la realidad diversa de esta actividad productiva en el país” y considera “fundamental evitar enfoques que simplifican una realidad compleja y generan percepciones que pueden distorsionar el análisis técnico y obstaculizar la construcción de soluciones efectivas”.

La Opormex reconoce que su actividad es perfectible, y reitera su compromiso con el cumplimiento de la ley y la mejora continua de sus procesos. “Reconocemos también que existen retos que debemos atender con seriedad y responsabilidad”.

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