Luego de agotar localidades en su reestreno en 2025, la zarzuela “El Orgullo de Jalisco”, regresará al Teatro Degollado con tres funciones en mayo, en una reposición con la que la Secretaría de Cultura de Jalisco dará continuidad a una de las apuestas escénicas de mayor formato.
La temporada incluirá funciones el viernes 1 de mayo, a las 20:00 horas, el sábado 2 a las 19:00 y el domingo 3, a las 12:30 horas. Los boletos se encuentran a la venta en la taquilla del Teatro Degollado y en la plataforma Boletomóvil.com, con precios que van de 50 a mil pesos.
Gerardo Ascencio Rubio, Secretario de Cultura, destacó la respuesta que tuvo el reestreno de “El Orgullo de Jalisco”, durante el año pasado, cuyas localidades se agotaron en menos de 48 horas.
La obra, con música de Federico Moreno Torroba y libreto de Antonio Guzmán Aguilera, volvió a escena el 14 de septiembre de 2025, luego de 78 años de su última interpretación en 1947.
Subrayó que la nueva temporada confirma el interés de las personas por propuestas escénicas de gran formato, impulsadas desde lo público.

“Tuvo una gran repercusión por la recuperación de la obra y también por el montaje. Tuvimos de esta manera muchas reseñas que se publicaron en revistas especializadas, en ‘Ópera World’, en ‘Zarzuela por el Mundo’, que también fue coparticipante de este evento, y en algunos otros espacios que son importantes y que retomaron este suceso; tanto así que existe ya la probabilidad de que se programen en espacios del extranjero esta misma obra”, expresó Ascencio Rubio.
La producción regresará con el mismo argumento que sostuvo su reaparición: una escala ambiciosa y un fuerte acento local. Cada función reunirá a 120 artistas en escena, con 11 roles principales, 48 cantantes de coro, 57 músicos y cuatro integrantes de ballet folclórico. Participarán la Orquesta Sinfónica para la Escena de Jalisco, la Orquesta Típica de Jalisco, el Coro del Estado de Jalisco, el Estudio de Ópera de Jalisco, el Coro de Cámara del Tecnológico de Monterrey, y cuatro integrantes de ballet folclórico, también del Tec de Monterrey.
En los papeles estelares estarán la soprano Claudia Cota, como Cristina, y el barítono Carlos López, como Paco Aldana.
El elenco incluye además a Alejandro Sierra, Bethzabé Palacios Soria, Estefanía Avilés, José María López, Leopoldo Falcón, Roberto Estrada, Marco Aurelio Hernández, Judith Hernández y Sofía Ramírez.
La dirección general estará a cargo de Falcón, mientras la dirección musical recaerá en Allen Vladimir Gómez Ruiz.
Las partituras originales fueron localizadas en los archivos de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), en Madrid, en una búsqueda encabezada por el investigador Rooney Josué Hernández Villanueva, quien realizó la edición crítica del material.
A partir del hallazgo, la obra no sólo fue recuperada para el escenario tapatío, también obtuvo eco en publicaciones especializadas en España y fue referida en la programación del Concierto de Año Nuevo 2026 del Teatro de la Zarzuela de Madrid, un dato que colocó la recuperación fuera del circuito estrictamente local.

En escena, la zarzuela “El Orgullo de Jalisco”, articula una idea reconocible de identidad, tradición y vida popular. Hay charros, humor, romance, conflicto y estampas en un ambiente festivo en el centro tapatío. Hay, también, una voluntad por hacer convivir la tradición de la zarzuela con un entorno sonoro y visual cercano al imaginario jalisciense salpicado de mucho humor.
En la conferencia de prensa también estuvieron presentes Allen Vladimir Gómez Ruiz, Director de Desarrollo Cultural y Artístico; Carlos López, Cantante y protagonista de la zarzuela en el rol de Paco Aldana; y Estefanía Avilés, quien interpreta a Kitty.
Con la reposición, la Secretaría de Cultura del Gobierno de Jalisco refrenda su compromiso con la producción de espectáculos de alta calidad artística, el impulso al talento local y la recuperación del patrimonio escénico, al acercar al público una obra emblemática que dialoga con la identidad del estado.
El regreso de “El Orgullo de Jalisco”, al Teatro Degollado, se inscribe así en una política cultural que apuesta por fortalecer la vida artística con propuestas de gran formato, accesibles y con sello propio, al estilo Jalisco.


