
Frescas las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial finalizada en 1945, Europa trataba de levantarse de los escombros y el deporte ponía su granito de arena para que así sucediera. Suiza un país neutral y económicamente fuerte se encargó de albergar la quinta edición de la Copa del Mundo.
El futbol regresaba al continente europeo después de la conflagración que tuvo una duración de casi seis años.
La justa comenzó el 16 de junio con el juego entre la selección campeona del mundo Brasil contra el equipo de México. El resultado fue de escándalo, los brasileños se impusieron con un marcador de cinco goles a cero.

Fueron 16 selecciones las que disputaron la supremacía del futbol mundial. Tras casi 20 días de competencia, Alemania Occidental y Hungría llegaron a la disputa del primer lugar.
El 4 de julio, el Estadio Wankdorf en la ciudad de Berna fue testigo de uno de los juegos más significativos en la historia del futbol mundial.
Una vibrante voltereta del equipo alemán dejó tendido sobre el terreno de juego a una excelsa selección húngara. Después de ir perdiendo por dos goles a cero, el espíritu alemán remontó y le dio la vuelta al marcador para consagrarse campeón del mundo.

A ese juego le llamaron el Milagro de Berna. Una Alemania dividida y llena de encono vio como los demócratas ponían en alto el espíritu de fuerza sobre la soberbia y cerrazón de los alemanes comunistas.
Esa tarde, Alemania Occidental, dirigida por el entrenador Sepp Herberger, sorprendió al mundo al ganar su primer título mundial con un marcador de tres goles contra dos.
El equipo alemán estuvo liderado por jugadores como Helmut Rahn, Max Morlock y Fritz Walter.



El cargo Quinta Copa Mundial de futbol: Suiza 1954 / Por José Hermilo Amezcua Domínguez apareció primero en Reporte 32 MX, El medio digital de México.
