viernes, enero 16, 2026
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El Tren de Aragua en Sullivan / Por Claudia Bolaños

Esta columna ya había advertido, desde mayo pasado, sobre la ocupación de la zona de Sullivan por parte del Tren de Aragua, una presencia criminal de origen venezolano que no surgió de la noche a la mañana y que era conocida tanto por vecinos como por quienes trabajan en el lugar.

Han sido meses de desplazamiento de trabajadoras sexuales mexicanas, la imposición de mujeres venezolanas y el control violento del territorio mediante amenazas, extorsión y explotación sexual, sin que hubiera una respuesta efectiva de las autoridades. No fue sino hasta que el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, exigió acciones contundentes al gobierno mexicano en el combate al crimen organizado, que se desplegaron operativos y se detuvo a seis integrantes de esta organización delictiva en la Ciudad de México. La intervención, aunque necesaria, dejó en evidencia que lo que ocurría en Sullivan era un secreto a voces, tolerado en los hechos, pese a las denuncias y al impacto directo en la seguridad y en los derechos de las mujeres explotadas.

Muchas de ellas son muy jóvenes, podría decirse que hay hasta menores de edad. Ellas descubren su cuerpo al paso de los automovilistas que buscan sus favores sexuales. Las mexicanas no hacían eso, y ante la llegada de muchas chicas, decidieron irse por cuenta propia o porque sus proxenetas fueron superados por explotadores venezolanos.

Y Sepa La Bola, pero el desalojo de perros y gatos del Refugio Franciscano para abrir paso a un desarrollo inmobiliario ha generado numerosas críticas al gobierno, al evidenciar que no estaba preparado para garantizar el bienestar de los animales. Hoy se sabe que todo ese movimiento y la penuria que enfrentaron perros y gatos, sin transparencia alguna, fue una apuesta fallida de quienes creyeron que desplazar a estos seres indefensos era un trámite menor en el camino hacia la construcción de departamentos en Cuajimalpa.

La postura del alcalde Carlos Orvañanos marca un punto de quiebre al rechazar públicamente cualquier desarrollo inmobiliario en el predio y asegurar que no se otorgarán permisos, licencias ni autorizaciones.

La coincidencia entre el alcalde y la jefa de Gobierno, Clara Brugada, refuerza la idea de que hay límites que no pueden cruzarse, incluso en una ciudad presionada por el crecimiento inmobiliario. El respeto al medio ambiente, a los recursos naturales y a los seres sintientes no es un adorno discursivo, es una obligación legal y moral.

Y Sepa La Bola, pero padres y madres de familia de la colonia Cristo Rey, en Álvaro Obregón, denunciaron que el acceso al Centro de Atención y Cuidado Infantil estaría siendo condicionado al pago mensual de 500 pesos, bajo la advertencia de perder el lugar si no se cubre la cuota. Señalaron que esta práctica contraviene el carácter público del servicio y el derecho constitucional a la educación gratuita, además de afectar a familias con limitadas condiciones económicas.

La Alcaldía Álvaro Obregón respondió de manera general al asegurar que ningún servicio público tiene costo y exhortó a denunciar cobros indebidos, sin atender de forma directa los señalamientos. El caso se suma a otras críticas contra la administración de Javier López Casarín, relacionadas con servicios públicos y transparencia, lo que ha incrementado la exigencia vecinal de claridad y rendición de cuentas.

Y Sepa La Bola pero el exjefe de Gobierno de la CDMX y exsenador Miguel Ángel Mancera ha marcado distancia del nuevo medio digital Aurora de México. Aunque en su momento se especuló sobre una posible cercanía, ésta nunca fue directa ni formal y, según se señala, Mancera ha optado por deslindarse por completo de cualquier vínculo con ese proyecto, al considerar que su ruta política va por un camino distinto.

El cargo El Tren de Aragua en Sullivan / Por Claudia Bolaños apareció primero en Reporte 32 MX, El medio digital de México.

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