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Hábitos de limpieza para enfrentar la temporada invernal

Con la llegada de frentes fríos en febrero y marzo, las enfermedades respiratorias como la influenza y el COVID-19 tienden a propagarse con mayor facilidad en espacios cerrados. Expertos en salud recuerdan que la prevención comienza con rutinas de higiene que protejan tanto a las personas como a los lugares donde conviven.

Sergio Almazán, instructor en temas de limpieza de Karcher, explica que “la higiene adecuada y consistente en diferentes áreas de la vida cotidiana nos hace menos propensos a sufrir enfermedades respiratorias”. Con esta idea en mente, comparte cinco medidas prácticas que pueden adoptarse en casa, negocios y espacios públicos.

1. Higiene personal Lavarse las manos con agua y jabón de manera frecuente sigue siendo la medida más efectiva. Complementar con gel antibacterial cuando no hay acceso inmediato al lavado ayuda a reducir riesgos de contagio.

2. Superficies de alto contacto Puertas, mesas, escritorios y baños deben limpiarse con regularidad. Métodos como la limpieza con vapor han demostrado eliminar la mayoría de los gérmenes responsables de enfermedades respiratorias. Equipos como el SC2 Easy Fix MX, que funcionan únicamente con agua, permiten una desinfección profunda y segura en superficies duras.

3. Acciones responsables Cubrirse al toser o estornudar, usar cubrebocas en lugares concurridos y quedarse en casa en caso de fiebre o malestar son prácticas sencillas que protegen a quienes nos rodean.

4. Espacios exteriores y ventilación Mantener limpios patios y accesos, además de permitir la entrada de aire fresco, ayuda a reducir la concentración de partículas en interiores. Herramientas como hidrolavadoras de alta presión, por ejemplo la K2 Power Control Home, facilitan la limpieza exterior con un uso eficiente del agua.

5. Objetos de uso diario Tapetes, sillones, mochilas o el interior del automóvil también acumulan microorganismos. Integrar su limpieza periódica en la rutina diaria complementa la prevención y refuerza la higiene general.

“Adoptar buenos hábitos de limpieza no solo reduce el riesgo de enfermedades respiratorias, también permite crear espacios más seguros y agradables”, concluye Almazán. En temporada invernal, donde los virus sobreviven más tiempo, estas acciones cotidianas se convierten en aliados indispensables para cuidar la salud.

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