México importa 75% de los fertilizantes que utiliza; en 2025 el volumen sumó 3.8 millones de toneladas
La siembra del ciclo agrícola primavera-verano (PV) en México que inicia en marzo y se extiende hasta septiembre, siendo abril y mayo los meses de mayor actividad de siembra, en sincronía con las primeras lluvias, puede verse afectada por el alza en insumos como fertilizantes, diésel y gasolina.
Así lo afirmó Álvaro López Ríos, dirigente de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas, al precisar que el aumento en los precios de los fertilizantes y otros insumos agrícolas está generando una presión al alza en los costos de producción en los próximos meses cuando inicie la cosecha, lo que inevitablemente impactará en el precio final al consumidor de productos básicos como maíz, frijol y hortalizas (tomate, chile, calabaza y lechuga).
Por lo pronto, agregó, la producción de maíz enfrenta una situación crítica con costos operativos por hectárea que han aumentado de 45 mil a 55 mil pesos en zonas como Sinaloa. En tanto, la Urea duplicó su precio, advirtió.}

Esta caída en el volumen de producción está directamente ligada al encarecimiento de los fertilizantes y otros insumos, lo que reduce la rentabilidad de la siembra y limita la inversión en la tecnología necesaria para altos rendimientos.
Prevén menor disponibilidad de maíz
En consecuencia, dijo, se espera que el precio de la tortilla y el maíz blanco suban ya que los productores enfrentan baja rentabilidad y los precios de garantía actuales se consideran insuficientes para cubrir el aumento de los insumos.
Refirió que, México importa 75% de los fertilizantes que utiliza. Solamente en 2025 importó alrededor de 3.8 millones de toneladas.
Se prevé que la producción de maíz en México para el ciclo agrícola 2026-27 disminuya aproximadamente un 3% interanual, situándose en torno a las 24.5 millones de toneladas.
La combinación de altos costos de fertilizantes y precios bajos proyectados para la comercialización ha llevado a una reducción en la intención de siembra para 2026.
Ante el menor volumen de producción nacional, se proyecta que la dependencia de importaciones de maíz aumente, con compras estimadas en 26.8 millones de toneladas.
En cuanto a los programas federales de entrega de fertilizantes a los productores, Álvaro López Ríos, los cuestionó porque han sido poco transparentes y efectivos como para poder elevar la productividad del campo mexicano.

