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FMI rebaja una décima su previsión de crecimiento de EU en 2026 por la guerra en Irán

El Fondo Monetario Internacional (FMI) calcula que, gracias al repunte de la actividad a principios de año y a su condición de exportador neto de energía, EE.UU. apenas padecerá el coste económico de la guerra contra Irán, y crecerá este año un 2,3 %, solo una décima menos de lo previsto en enero.

En su nuevo informe sobre Perspectivas Económicas Globales (WEO, por sus siglas en inglés), publicado este martes, el FMI prevé que el crecimiento de la primera economía mundial “se mantenga sólido” en 2027, año en el que se espera una expansión del 2,1 %, una décima más que en el informe de enero.

En todo caso, estos pronósticos están basados en un modelo que contempla que Washington y Teherán pondrán fin a la guerra hacia mediados de este año.

El organismo considera que la expansión económica de EE.UU., que está en línea con los pronósticos de la Reserva Federal, vendrá respaldada, entre otros factores, por la ley de grandes recortes fiscales que impulsó el presidente Donald Trump el pasado verano, así como por el “impacto retardado” de las bajadas de tipos de la Fed en el último tramo de 2025.

El FMI admite que estos factores, unidos a su estatus de mayor productor mundial de petróleo o al repunte de la actividad en el periodo enero-marzo (en comparación con el cuarto trimestre de 2025, marcado por el cierre del Gobierno Federal más largo de la historia), contrarrestan los efectos de la guerra y de la agresiva política arancelaria del Gobierno Trump.

La entidad considera que, aunque el fallo del Tribunal Supremo en contra de buena parte de los aranceles activados por la Casa Blanca el año pasado puede reducir los ingresos fiscales, “se espera que el impacto en el saldo fiscal y en la actividad sea pequeño” y se distribuya a lo largo del tiempo.

Es más, se calcula ahora que la tasa arancelaria legal efectiva global estadounidense se sitúa aproximadamente en el 13,5 %, más de 5 puntos porcentuales por debajo del nivel que se apuntó en el informe WEO de octubre.

En todo caso, y en parte por la ley de recorte fiscal de Trump, se proyecta que la deuda pública de Estados Unidos continúe aumentando, pasando del 124 % del PIB en 2025 al 142 % en 2031.

El organismo considera que “una consolidación fiscal creíble ayudaría a moderar las presiones de la demanda y a limitar los efectos de contagio globales asociados”.

Para 2027, el FMI considera que aún se notará el impulso de la ley de recorte fiscal, aunque dibuja un horizonte en el que los grandes volúmenes de inversión en inteligencia artificial (IA) se irán moderando.

Aún así, explica que esos gastos de capital compensarán “en cierta medida la menor inmigración y la moderación del consumo”, lastrado por la persistente subida de precios en la primera economía mundial (IPC) y el cambio en las perspectivas de inflación que puede generar la guerra contra Irán.

Independientemente de la guerra, en EE.UU. persiste una inflación por encima del objetivo del 2 %, en parte porque aún se están absorbiendo los costes de los aranceles, que han recaído principalmente sobre importadores y consumidores estadounidenses, según el FMI.

El conflicto contra Irán, en todo caso, ha hecho que la probabilidad de que la inflación supere este año el 4 % sea ahora del 33 %, el doble que en octubre.

Si la guerra se solventara hacia mediados de año, el organismo cree que, con una transmisión gradual de aranceles más altos (si Trump consigue implementarlos), EE.UU. registraría una inflación subyacente de en torno al 2 % en 2027, fecha para la que calcula que los tipos de interés estarían aún por encima del 3 %.

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