Resultado de la caída sensible en la inversión tanto pública como privada que arrastra el país ya por varios años, la industria de la construcción transita por la peor racha desde 2021.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI); durante noviembre del año pasado, el valor de la producción de las empresas constructoras del país reportó una caída de -8.2 por ciento con relación al mismo mes de 2024, con lo que ligó 19 tropiezos a tasa anual, la peor racha desde la reportada en 2018-2021.

Por regiones, resultó que las entidades federativas que reportaron los mayores retrocesos en esta materia fueron Campeche (-60.4 por ciento); Durango (-59.1); Nayarit (-49.8); Oaxaca (-66); Puebla (-46); Quintana Roo (-53); y Tabasco (-36.5 por ciento), de acuerdo con datos originales (sin estacionalizar).
En esa misma línea y con datos estacionalizados, en noviembre el personal ocupado en la industria de la construcción reportó un retroceso de -0.4 por ciento respecto a octubre, con lo que a tasa anual bajó -4.1 por ciento.
Asimismo, las horas trabajadas en la industria de la construcción disminuyeron en noviembre -0.8 por ciento respecto a octubre, con lo que a tasa anual bajaron -5.9 por ciento.
La industria de la construcción es un pilar estratégico en México, representando alrededor del 6.8 por ciento del PIB nacional y generando millones de empleos directos e indirectos. Su relevancia radica en que detona la inversión pública y privada, beneficiando a más de 66 ramas industriales y siendo clave para la infraestructura del país.
