Tras la situación de violencia, inseguridad e incertidumbre económica interna y externa que se vive en el país, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) hizo un llamado a la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum a priorizar en su agenda la seguridad y la inversión, más que promover una Reforma Electoral que solo generará confrontación y polarización.
El sindicato patronal, dijo que ante el panorama actual, proponer una Reforma Electoral como la hará la Ejecutiva Federal este miércoles, resulta “riesgoso e inoportuno” cuando lo que se debe garantizar es seguridad, justicia y paz en el país para generar las condiciones necesarias para la llegada de inversiones y con ello, generar empleos.
“La pretensión de iniciar este debate y plantear cambios institucionales ocurre en un momento especialmente delicado, con retos significativos en materia de seguridad, hechos violentos en distintas regiones, revisión de compromisos con socios comerciales, incertidumbre económica y las debilidades del Estado de Derechos. Ante este panorama, el país necesita estabilidad, eficacia institucional y resultados concretos, no discusiones que puedan generar mayor división”, dijo.

La Coparmex indicó que a ello se suma el impacto directo en la inversión y el crecimiento económico. La confianza de inversionistas nacionales e internacionales depende de la estabilidad institucional, la certeza jurídica y la capacidad del Estado para garantizar condiciones de seguridad. Cualquier señal que sugiera debilitamiento de la libertad democrática de los ciudadanos y de las instituciones incrementaría la incertidumbre, frenaría aún más la inversión y limitaría la creación de empleos.
Además, este enfoque podría implicar el incumplimiento de compromisos internacionales asumidos por México en materia de democracia, derechos políticos y elecciones libres, con efectos directos en la posición del país frente a procesos de negociación como el T-MEC, o en etapas de renovación del Acuerdo Global México-Unión Europea. La legitimidad de una reforma no depende únicamente de su legalidad, sino también de su origen, su proceso y su aceptación social.
Indicó que a diferencia de los 90s cuando se construyó el sistema electoral mexicano, hoy se enfrenta un contexto distinto ya que por primera vez en nuestra historia reciente, una propuesta de reforma electoral no nace del consenso ciudadano, lo que introduce riesgos que deben analizarse con responsabilidad y visión de largo plazo.
El organismo patronal, confió en que la propuesta de Reforma Electoral, contemple la autonomía de las autoridades encargadas de organizar las elecciones, con independencia real, capacidad operativa suficiente y una estructura profesional y confiable de carácter permanente y no improvisada; pluralidad legislativa que refleje la diversidad política y social del país; fiscalización sólida y efectiva que garantice condiciones equitativas de competencia, así como inclusión de minorías, evitando barreras que limiten la participación política y el surgimiento de nuevas fuerzas y certeza jurídica, con reglas claras, estables y previsibles.
Debe ser agregó, resultado de consensos ciudadanos, diálogo democrático y respeto a las instituciones.
