A pesar de que la inflación general reporta un alza de sólo 4.45 por ciento en el último año, lo cierto es que los alimentos reportan aumentos que están golpeando sensiblemente la economía de los mexicanos, sobre todo de los sectores más vulnerables.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), informó el pasado siete de mayo que la inflación en el segmento de frutas y verduras aumentó 21.43 por ciento de abril de 2024 al mismo mes de 2025, derivado del alza que reportan diversos alimentos de consumo básico.
Por ejemplo, la cebolla (alimento utilizado en casi todos los guisados); reporta un alza en el último año de 17 por ciento, por lo que el kilo de dicha verdura pasó en ese periodo de 13 a 17 pesos, en promedio.

En tanto, el tomate verde (elemento básico para las tradicionales salsas mexicanas); reportó un crecimiento de 23 por ciento en el último año, al aumentar de 28 a 34 pesos el kilo.
Un caso más relevante es la papa, la cual reportó un alza de 50 por ciento en tan sólo el último año, al subir de 25 pesos el kilo a 37 pesos.
El penino tampoco se quedó exento de esta ola de incrementos, pues el kilogramo aumentó de 25 a 35 pesos, lo que implicó un alza de 40 por ciento.
Otro ejemplo es el chile poblano, el cual pasó de 59 a 102 pesos el kilo en el último año.
Sin embargo, el caso más grave fue el jitomate, cuyo costo pasó de 20 a 45 pesos de abril de 2025 al mismo mes de 2026, lo que significó un alza de 121 por ciento, contra la inflación general de 4.45 por ciento reportada en igual periodo.
Por lo anterior, si una persona hubiera adquirido un kilo de los anteriores productos en abril del año pasado tuvo que gastar 170 pesos en tanto, pero por la misma cantidad de productos hoy en día el desembolso es de 270 pesos, es decir, 100 peso más.
