La presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, ha presumido que México reporta “la tasa de desempleo” dentro de los países de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE). Grave mentira y el propio Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), echa a la borda sus comentarios.
Un tema es el empleo y otro la ocupación. En el caso del primero, sólo incluye a personas que tienen empleo con prestaciones mínima de ley, como fondo de vivienda y para el retiro así como seguridad social.
El segundo concepto, contempla (adicional a los que incluye el tema de empleo), a ciudadanos “ocupados” en una actividad por la cual obtienen una remuneración pero sin prestaciones sociales.
Es decir, en la primera opción sólo entran, por ejemplo, personas que tiene un empleo en una oficina, una escuela, un hospital o una fábrica en donde les otorguen prestaciones laborales, mientras que en la segunda están (además de los empleados); a los ocupados en un puesto callejero de tacos o tamales, venden ropa en un tianguis o choferes de un microbús, es decir un negocio sin prestaciones de ley.

En síntesis, empleo se refiere a un trabajo formal (con prestaciones), y ocupación a cualquier actividad económica con o sin prestaciones.
Por lo anterior, México efectivamente reporta la tasa de desocupación mas baja dentro de la OCDE (pero ojo, desocupación), pero en materia de empleo, los datos son totalmente a la inversa.
Y un ejemplo de ello y que derrumba, aún más, los comentarios de la mandataria federal, es que el INEGI reveló la informalidad en los estados y municipios del país.
En este sentido, destaca que tres estados de la República reportan altas tasas de informalidad laboral. En el primer trimestre de 2025, 177 de los municipios del país (7.2 por ciento) registraron tasas de desocupación en el estrato muy alto de informalidad laboral.
Así, la entidad federativa de Oaxaca concentró cerca de la quinta parte (18.6 por ciento) de municipios en este estrato y, junto con Guerrero (81.5 por ciento) y Puebla (76.5 por ciento), presentó la mayor proporción de municipios con tasas en los estratos muy alto o alto. Estas entidades, junto con Chiapas, agruparon alrededor de nueve de cada 10 municipios en los estratos alto medio, alto y muy alto.
Por el contrario, los municipios con las menores tasas de informalidad se concentraron principalmente en el norte del país. Destacaron la península de Baja California, con 81.8 por ciento de sus municipios, así como Coahuila (55.3 por ciento) y Nuevo León (43.1).
