Faltan escasas dos semanas para el arranque del Mundial de Fútbol 2026 y el interés entre los mexicanos por la gesta deportiva parece tomar fuerza.
En este sentido, miles de hogares de personas a lo largo de territorio nacional poco a poco se alistan para disfrutar del evento que tendrá como sedes a Estados Unidos, Canadá y México.
En el caso de nuestro país, la opción de seguir desde casa los 104 partidos será la más viable, en virtud de que en territorio mexicano sólo se desarrollarán 13 encuentros y el exorbitante costo de los boletos para ingresar a los estadios de Monterrey, Guadalajara o la Ciudad de México.
De esta manera, en las próximas semanas es posible que los mexicanos realicen compras y adecuados en sus hogares para presencia al máximo los partidos entre las 48 selecciones nacionales que participarán en el Mundial de Fútbol.

Entre los productos y servicios que registrarán mayor demanda se encuentran bebidas alcohólicas, botanas, reproductores de sonido, playeras de los equipos participantes, servicios de internet y streaming, alimentos, proyectores y, claro, pantallas de video.
En este punto, en el mercado de pantallas hoy en día existe una amplia gama de opciones que varía según tecnología del producto y tamaño, con el objetivo de satisfacer los intereses de los diferentes consumidores.
Así, ante la algarabía que podría registrarse en las próximas fechas y, por ende, la volatilidad de costos que tradicionalmente ocurre, la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO), pone a disposición de los interesados los resultados de su programa Quién es quién en los precios en el mercado de pantallas, con el objetivo de que los interesados ejerzan un consumo inteligente y elijan la mejor opción tanto económica como de características y eviten gastos innecesarios.
En este sentido, resulta que en la Ciudad de México, la pantalla de la marca Hisense, de 32 pulgadas, modelo 32A4NV tiene un costo de tres mil 890 pesos en el WalMart de Calzada de Tlalpan número 1037, pero ese mismo producto en la sucursal de Manuel Ávila Camacho número 491 de esta cadena comercial se puede conseguir en dos mil 990 pesos, lo que implica una diferencia de 30 por ciento (900 pesos).
Otro caso es la pantalla de la marca Samsung de 75 pulgadas, modelo 75DU7000F, la cual tiene un costo de 18 mil 190 pesos en el Hipermercado Soriana de Ejército Nacional 769, mientras que en la sucursal de esa misma cadena de autoservicio de la esquina de Calle Puente y Prolongación se vende en 24 mil 999 pesos, es decir, seis mil 809 pesos (37 por ciento), más caro.
Un ejemplo más es la pantalla de la marca LG de 55 pulgadas, modelo 55UA7500 PSA, la se vende en siete mil 998 pesos en La Comer de Miguel Ángel de Quevedo número 443, pero en el Chedraui de la calle Anfora esquina Eje 1 Norte tiene un costo de 11 mil 495 pesos, lo que significa una diferencia de 43 por ciento (tres mil 497 pesos).
Por lo anterior, resulta por más evidente la necesidad de evitar compras impulsivas y caer en la ola de efervescencia por el Mundial de Fútbol que puede derivar en gastos innecesarios para la economía familiar.
