
La Secretaría de la Defensa Nacional, hoy al mando del General Ricardo Revilla, hace frente a inercias heredadas del sexenio pasado dado los riesgos de adjudicar a las empresas TBN Tactical Equipment (TBN) y High-End Defense Solutions (HEDS) un contrato de casi 700 millones de pesos para suministro de placas balísticas al Ejército Mexicano, el más importante en su tipo en los últimos años conforme al procedimiento IA-07-113-007000998-I-143-2025.
Esa posible adjudicación encendió alertas en los altos mandos por una aparente falta de alineación con las prioridades comerciales, industriales y de política exterior de Claudia Sheinbaum, así como por el historial de irregularidades que han presentado ambas empresas.
La información develada a la secretaria de economía de Marcelo Ebrard es que TBN en conjunto con HEDS se dedican a importar productos de protección corporal desde Israel y China; en contra parte, Aktuelle en asociación con la empresa basada en Israel Marom Dolphin, y la mexicana Carolina Performance Fabrics, fueron fue descartadas a pesar de ser la única opción nacional pese a contar con más de 20 años de experiencia y ofrecer el precio más bajo.
Al final la adjudicación, nos dicen, apunta a favorecer la dupla TBN-HEDS… aunque TBN carece de experiencia relevante en el suministro de este tipo de insumos estratégicos según información oficial: En los últimos cinco años, la empresa únicamente vendió 470 chalecos balísticos a dependencias locales, sin que exista antecedente alguno de haber provisto placas balísticas a la propia Defensa.
El contrato no solo representa su primer gran encargo federal de rubro, sino que podría violar la Ley de Adquisiciones: TBN facturó promedio anual de alrededor de 12 millones de pesos; por lo que el nuevo contrato de 700 millones representa casi 60 años de ingresos. Resulta poco creíble que una empresa con ese nivel histórico de ventas posea infraestructura financiera, operativa y logística necesaria para cumplir en tiempo y forma con un encargo estratégico sin recurrir a intermediación, subcontratación o esquemas de financiamiento de alto riesgo.
Además hay riesgos comerciales y políticos: el gobierno mexicano aplicó aranceles de hasta 50% a productos provenientes de China como parte de una estrategia explícita para fortalecer la industria nacional y evitar prácticas de dumping que afectan a productores mexicanos.
El asunto se complica si se considera la cadena de suministro de las empresas de los posibles adjudicado: uno de los principales proveedores de TBN es Koor Internacional, filial de Koor Trade… una relación políticamente incómoda en el contexto de la postura mexicana -a través del Canciller Juan Ramón de la Fuente– que ha condenado abiertamente las acciones del gobierno israelí en Gaza, marcando una línea política clara respecto a la no adquisición de productos bélicos de ese país.
En tanto que HEDS tiene su propio historial de irregularidades en América Latina. Entre 2023 y 2025 fue adjudicada por el Ministerio de Defensa de Ecuador para suministrar chalecos balísticos y municiones… pero hubo una serie de señalamientos de “chalecos de cartón” que fueron indagados por la Contraloría General del Estado, la Fiscalía y la Asamblea Nacional, entidades que expusieron públicamente a HEDS como proveedor incumplido que deben evitar otras entidades oficiales ecuatorianas.
Y es que además de incumplir con más del 50% de los productos comprometidos, un informe de Oficiales del Ejército determinó que los paneles no cumplían con los estándares de protección internacionales prometidos, incluyendo materiales como cerámica de alúmina, un material balístico de bajo costo de poca resistencia a la fractura y su mal desempeño ante choques térmicos.
En los actuales mandos militares mexicanos está claro que adjudicar a TBN-HEDS representa una clara desconexión entre el discurso presidencial y la práctica administrativa en uno de los sectores más sensibles del Estado.
Tome nota.
PEDM´s: otro pacto para impulsar la inversión privada
Es un hecho indiscutible es que el régimen no tiene dinero y le urge empujar la economía tras 7 años de estancamiento y subempleo crónicos… lo cual sólo puede lograrse con inversionistas privados de todo tamaño, varios de los cuales están convocados este miércoles al Museo Nacional de Antropología para lanzar los Proyectos bajo Esquema de Desarrollo Mixto (PEDM) que se compromete apoyar el gobierno en curso.
Se sabe que se promoverán dos tipos de proyectos: por un lado, está el andamiaje de los Consejos Estatales de Fomento Económico (CEFM) la Secretaría de Economía a través de la subsecretaria de industria y comercio que conduce Vidal Llerenas para empuje de Pymes regionales; por otro lado, están unos 30 PEDM que propuestos por los integrantes del nuevo Consejo Coordinador Empresarial que encabeza José Medina Mora.
¿Funcionará el plan para sacar de su marasmo la economía mexicana? Mañana les comento.
Casanova, ¿arrendamientos con moche?
Hablando de licitaciones, en los pasillos gubernamentales se habla de la opacidad en el arrendamiento de vehículos pues hay un nombre recurrente: Carlos Echenique Casanova. Todo parece indicar que el empresario diseñó un esquema para sortear las sanciones de la autoridad pues pese a que Casanova Vallejo fue inhabilitado entre 30 y 45 meses para contratos federales, Echenique habría participado en licitaciones mediante Casanova Rent Volks.
Pero el historial de sospechas no termina ahí: en 2025, el grupo se vio envuelto en un escándalo por un presunto soborno de 6 millones de pesos a Arturo Serrano, entonces titular del OIC en la FGR, con el fin de asegurar un contrato multimillonario. Aunque el fiscal Alejandro Gertz Manero ordenó destituciones tras la aparición de videos comprometedores con Carlos Enrique Rascón Yrízar, la práctica del moche parece persistir, desafiando incluso a Secretaría Anticorrupción de Raquel Buenrostro.
@mfloresarellano
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